‘Pigskin’ | Cheer your guts out

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En inglés, “pigskin” no solo hace referencia a la “piel de cerdo”, sino que también es el nombre con el que se conoce de forma coloquial tanto al fútbol americano como al balón utilizado en dicho deporte. Jake Hammond utiliza el término en un doble sentido y nos presenta a una joven animadora del equipo de fútbol de su instituto, la cual no se siente bien ni dentro de su propia piel, rechazándola como si de una auténtica piel de cerdo se tratase.

La presentación de ‘Pigskin’ no se anda con rodeos y nos presenta un título que, en clave de horror, va a representar un drama real contemporáneo: el de los desórdenes alimenticios. Con ciertos elementos del body horror reciente, el cortometraje de Hammond, joven cineasta originario de Minnesota, se desmarca de la explícita representación de la aniquilación del cuerpo y abraza una vertiente arty más cercana a ‘It follows’ (David Robert Mitchell, 2014) que a ‘Eat’ (Jimmy Weber, 2014), uno de los ejemplos recientes de dicho subgénero. De la primera, se podría decir que toma su estética. De la segunda, la concepción de la autodestrucción derivada de la plasmación del trauma.

La imagen distorsionada de la realidad, el miedo al rechazo y la propia enfermedad se convierten en artillería para la representación del mal, una figura que como si de uno de los espectros acosadores de ‘It follows’ se tratase, se presenta de forma impotente para aterrorizar a una debutante Isadora Leiva, quien configura la historia entorno a su interpretación y que se alza como protagonista absoluta de ‘Pigskin’.

Recordando en su apartado formal, tanto en lo visual como en lo musical, a ‘Valentine’s Day‘, el segmento de Kevin Kölsch y Dennis Widmyer (‘Starry eyes’) incluido en ‘Holidays’ (con diferencia, el mejor de todos); al citado clásico contemporáneo de David Robert Mitchell, y a una especie de hermano pequeño y menos explícito del ‘X is for XXL‘ de Xavier Gens (‘ABC’s of Death’), el tercer cortometraje de Hammond, co-escrito junto a Nicola Newton (también responsable de la fotografía), es un claro heredero de las atmósferas de horror ochenteras en las que el sintetizador se convierte en elemento indispensable y que supone una ventana al género actual que no hay que pasar por alto, ya que sitúa a ‘Pigskin’ entre las propuestas más interesantes del año, por lo que al mundo de cortometraje se refiere.

Javier Parra


‘Pigskin’ se encuentra en pleno recorrido por festivales de todo el mundo. Tras su estreno este mismo verano, obtuvo un Premio del Jurado en el Portland Horror Film Festival y fue seleccionado para competir en el prestigioso Screamfest de Los Ángeles.

A continuación, os dejamos con su tráiler y estaremos al tanto por si llega a alguno de los festivales de nuestro país:

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