Sitges 2016: Crítica de ‘Johnny Frank Garrett’s last word’

grande

Sin duda estamos ante una de las sorpresas de la presente edición del festival de Sitges. Simon Rumley nos presenta  ‘Johnny Frank Garrett‘s last word’, la historia de un joven condenado a muerte, acusado de haber violado y asesinado a una monja de su pueblo natal: Amarillo, Texas. Su arranque nos muestra a una comunidad enfurecida, llena de odio y miedo, que ha declarado culpable al chaval de 19 años antes incluso que el jurado. Johnny, que en todo momento defiende su inocencia, se despedirá de este mundo lanzando una maldición sobre todos aquellos que han participado en su condena.

Basada en el documental ‘The Last Word’, ‘Johnny Frank Garrett’s last word’ nos convierte en testigos de una venganza desde el más allá en toda regla que alcanza una dimensión más dramática al poner de fondo la facilidad con la que puede condenarse a muerte a una persona, aunque no se haya probado su culpabilidad al 100%. Lo curioso es que, para ser una película de género de terror, funciona muy bien como alegato nada usual contra la pena de muerte. Los elementos sobrenaturales se mezclan con la realidad para dar como resultado una película muy inquietante, llena de suspense y con algunos planos muy sórdidos dentro de un montaje con momentos de auténtica locura que no te deja indiferente.

Lo mejor: el montaje.

Lo peor: que nos quedamos con ganas de profundizar en la figura de Johnny Frank Garrett.

Aterrorizate

Cine de género para degenerados

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *