‘La guerra del planeta de los simios’ | Abanderando el blockbuster de autor

Más de medio siglo después de que Pierre Boule idease su mundo ficticio dominado por simios humanizados en ‘El Planeta de los Simios‘ (1963), Matt Reeves le otorga el carácter épico que, a modo de digno broche final, sirve para cerrar la trilogía iniciada por Ruper Wyatt en 2011 con ‘El origen del planeta de los simios’.

Tras ‘El amanecer del planeta de los simios’, en la que Andy Serkins convertía a César en uno de los grandes héroes cinematográficos del cine reciente, Reeves da un paso más allá en la historia de la rebelión simiesca que nos cuenta en ‘La guerra del planeta de los simios’, título que bien podría dibujarse dentro del marco de lo que muchos entienden como “blockbuster de autor”.

Y es que, pese a que estemos ante un producto dibujado en clave de ciencia ficción, en el que sigue presente el espíritu pulp con el que se dio a conocer al mundo gracias a la saga de películas clásicas estrenadas entre 1968 y 1973, la grandeza del mismo reside en algo que el propio realizador ya nos dejó entrever en el anterior film: el plano intimista también tiene mucho que decir en una superproducción de carácter palomitero.

Dos años después de que los primeros dilemas morales y éticos empezasen a embargar a César y a sus semejantes, y con el recuerdo de Koba aún muy presente, se deberá hacer frente a una nueva problemática, la de una guerra alimentada por el ansia de venganza que le llevará a enfrentarse al Coronel (Woody Harrelson), un hombre dispuesto a darlo todo por la supremacía del hombre como especie dominante.

Contada a modo de pasajes que bien podrían estar adscritos a cualquier tipo de gesta épica, estos contienen a su vez ciertos matices que traen a la memoria desde un western totémico de la talla de ‘Centauros del desierto’ (John Ford, 1956) a estandartes de lo bélico como ‘Apocalypse Now’ (Francis Ford Coppola, 1979), de la que toma el espíritu crítico para con el ejército estadounidense, el único enemigo (en esta ocasión) de los simios. Lecturas políticas aparte, no está de más decir que, de entre toda esa épica en la que existe más tiempo para las conversaciones existencialistas que para la representación del fragor de la batalla, surgirán ciertos arquetipos que miran directamente al pasado (o al futuro, según se vea) de la franquicia, la cual ha conseguido resurgir de entre sus cenizas del exploit para acabar reconvertida en una de las mejores que ha dado el género de ciencia ficción contemporáneo.

Lo mejor: La forma en la que Reeves ha conseguido reformular la saga. Mención aparte merece la labor de Serkins.

Lo peor: Se hecha en falta cierta capacidad de elipsis en determinados momentos que no son cruciales para el devenir de los acontecimientos.

 

Javier Parra

Aterrorizate

Cine de género para degenerados

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