Sitges 2017: Crítica de ‘Revenge’

Hemos visto bastantes películas del tipo rape and revenge, pero ‘Revenge’ es sin duda una de las más violentas a las que nos hemos enfrentado. Nos sentamos en la butaca con bastante curiosidad ya que nunca habíamos asistido a una cinta de estas características dirigida por una mujer. Y no nos defraudó.

Lejos de caer en el victimismo fácil con la típica mujer mosquita muerta, la directora Coralie Fargeat nos presenta en su primer largo a una víctima cuya forma de comportarse va a remover en su asiento a muchos de los que son capaces de justificar una violación con argumentos del tipo “es que va provocando”. Nuestra heroína, Jennifer (para más inri), es la amante jovencita y hot de un tipo adinerado y aficionado a las armas con amigos nada ejemplares. Cuando uno de ellos la viola ante la impasibilidad del otro y ella pida ayuda a su pareja, este se revelará como un psicópata mas peligroso incluso que sus dos compañeros.

Pero como en todas las películas de este género, estos desgraciados no tardarán sentir el terror de verse cazados por una mujer a la que despreciaban y que resulta ser mucho más fuerte de lo que ellos pensaban. Y se desata un festival de sangre que nos hace aplaudir cada tiro que pega nuestra Paris Hilton convertida en John Rambo.

Si hay algo que nos ha llamado la atención son las quejas que se le ponen a la cinta relacionadas con lo inverosímil del comportamiento de la protagonista y de algunas situaciones. Que si después de haber perdido tanta sangre tendría que estar muerta, que si es imposible sobrevivir a esa caída… Parece ser que los mismos giros exagerados que hemos visto mil y una veces en las películas de acción protagonizadas por machotes de los 80 (que nos encantan) no son válidos con una protagonista femenina. Que John McClane sea capaz de saltar, con una manguera atada a la cintura, desde lo alto del Nakatomi Plaza sin romperse la espalda, nos parece correcto. Pero ver a una rubia que ha perdido mucha sangre poniendo en su sitio a tres capullos integrales de la forma más violenta que se le ocurre, parece que aún cuesta. Y es que todavía rechinan muchos dientes en el cine de género cuando las mujeres de repente se vuelven fuertes, violentas y despiadadas, dejando a un lado el rol de la cara bonita que acaba en una desierto, asesinada brutalmente.

Lo mejor: que hasta dentro de lo violento y gore de muchos momentos, la protagonista sigue comportándose de una forma muy creíble.

Lo peor: que ya sabemos como acaban los “rape and revenge”.

Aterrorizate

Cine de género para degenerados