Sitges 2017: Crónica día 2

Sitges 2017 continúa con muñecas asesinas, cine de autor y Nicolas Cage en estado puro.

Nuestro segundo día comienza con ‘Annabelle Creation’ cuyo caso es parecido a lo ocurrido con ‘Ouija’, que consigue superar a la original con creces. Usando fórmulas ya conocidas por todos nosotros del universo creado por James Wan, podemos destacar la fotografía, algunos secundarios bastante creepy (véase el Espantapájaros) y el uso de guiños a futuros proyectos como el esperado spin off de ‘La Monja’.

Lo segundo del día fue la esperada ‘The killing of a sacred deer’, lo nuevo de Yorgos Lanthimos. Cierto es que no estamos ante un director con el que conectemos en Aterrorízate, su ritmo lento y sus diálogos lineales no van mucho con nosotros y menos en esta cinta, donde traspasa las fronteras de la ética a base de inquietud. Lo mejor, sin duda, Nicole Kidman, grandiosa en su papel de madre, capaz de transmitirlo todo con una sola mirada.

Luego llegó la hora de ‘Mom and Dad’, con Selma Blair y Nicolas Cage. Una comedia gamberra, de esas que disfrutas el doble en el ambiente del festival, en la que los padres de una comunidad repentinamente desean asesinar a sus hijos. Humor negro, mucha mala leche y un Nicolas Cage que se ríe de si mismo y, lo más importante, que lo disfruta.

Y acabamos con lo nuevo del director de ‘Baskin’, ‘Housewife’. Can Evrenol defrauda en su segunda película, cinta cuyo comienzo y final son lo más llamativo del metraje y cuya historia no llega a trasmitirnos todo lo que consiguió su opera prima. Un homenaje al giallo de los setenta que se queda en el intento y cuya protagonista nos transmitió menos que Kristen Stewart.

Aterrorizate

Cine de género para degenerados