‘Clown’ | Payasos malditos con aires de Stephen King

Con unos estridentes gritos a todo volumen, empieza ‘Clown. Una película de 2014 que ha llegado tres años tarde a nuestro país mediante la plataforma Netflix. Y no hubiera llegado nunca de no ser, seguramente, por el tremendo tirón de ‘IT de Andy Muschietti en taquilla (incluida en nuestro top 5). Aunque aún bebiendo de las fórmulas y argumento de la historia del payaso original de Stephen King, la premisa de ‘Clown es un poco ridícula, todo hay que decirlo. Teniendo como punto de partida a un pobre padre desgraciado que no puede desprenderse de un viejo disfraz de payaso que se pone para salvar el cumpleaños de su hijo, y se entera de que está poseído y que si no se lo logra quitar, quedará maldito para siempre. Y ni siquiera una premisa así parece ser un problema para Eli Roth, avezado director de cine de género que produce el film de Jon Watts –director de ‘Spiderman: Homecoming‘- y luce su nombre en portada para atraer a más espectadores –y con cameo incluido-. En el fondo, de lo que se trata es de aceptar y, sobre todo, creer lo que se está viendo para sumergirse, de algún modo, con la trama. A pesar de que lo que importa de verdad es el hecho de presenciar los múltiples asesinatos de un payaso diabólico. Un punto muy a favor que gana ‘Clown’ al representar a un monstruoso demonio en forma de algo tan inocente, e infantil como es un payaso, que vaga por las calles en busca de niños para devorar. Y la balanza sigue posicionándose de manera positiva para ‘Clown’ cuando se aporta un origen al demonio que habita en el traje de payaso. Es entonces cuando la mitología nórdica entra en juego y los ojos del espectador se ponen como platos para no perder detalle de la historia sobre este nuevo hombre del saco. Y lo de que el traje funcione como una segunda piel para el sujeto que presta su cuerpo, es una absoluta maravilla.

Ahora bien, en el apartado de las actuaciones no hay mucho que destacar. Quizás esté por encima del elenco principal la interpretación que realiza el protagonista, Andy Powers, en el papel de padre y demonio vestido de payaso al mismo tiempo. Pero tampoco impacta demasiado porque resulta ser una representación bastante estándar y típica de un monstruo común. Lo que hace difícil, por otra parte, destacar ciertos rasgos. Laura Allen y Peter Stormare hacen lo que pueden para dar un poco de vida a la trama mientras esta va in crescendo para que el espíritu maligno pueda apoderarse por completo del personaje de Powers dando rienda suelta así a la función gore que tanto nos hace esperar Watts. Aunque merece la pena la espera si se tiene en cuenta todo lo que viene después. Pero sin fijarnos tanto en lo que suponen los personajes principales, si nos centramos en los comparsa, que en este caso son los niños, son ellos los que se llevan todos los laureles. Son los que se atreven a meterse en la boca del lobo y ayudar a hacer realidad esta pesadilla traumática.

Si se deja de lado su descerebrada premisa y se contempla únicamente desde el punto de vista de recreación de terror tipo serie B, con espíritu trash, no está nada mal. Es evidente que es un film solo para paladares de fanáticos degenerados adictos al género, y tiene la suerte de pasar la barrera de lo aceptable gracias a sus escenas terroríficas hacia el final de la cinta y, por encima de todo, por esa escena en la que un parque infantil se convierte en algo más que un túnel del terror donde habita escondido, cual Pennywise en sus cloacas, un payaso demoníaco con ansias por comerse a cualquier niño que se le cruce en su camino. Desde luego, ese breve momento merece pasar a la historia del cine de terror solo por lo que representa, porque lo que es ver algo, se ve poco. Aunque lo suficiente como para que nuestras alarmas se disparen y el miedo hacia los payasos queden como algo imposible de curar. No es nada del otro mundo, pero desde luego ‘Clown’ es un plato perfecto para disfrutar de la buena esencia de género con un trabajo de maquillaje excelente.

 

Xavi Mogrovejo

Aterrorizate

Cine de género para degenerados